Hoy, en un mundo tan globalizado como en el que vivimos, resulta paradójico ver lo fácil que es dar una visión sesgada de las cosas, al igual que sucede en cualquier patio de vecinos, la noticia original va perdiendo credibilidad desde el mismo momento en que se produce, desgraciadamente muchas de las noticias que vemos en la tele, oímos en la radio o nos llegan de una u otra forma terminan indefectiblemente siendo meras opiniones. Hoy, en la era de internet, es difícil encontrar una fuente fideligna donde constatar una información de cualquier tipo, aún más, la misma noticia puede cambiar radicalmente de punto de vista según quien te la cuente, por eso es difícil tener una opinión clara de muchas de las cosas que están sucediendo en el día a día de nuestro país. Al estilo de cualquier rumor, basta con dejar caer unas palabras sobre cualquier hecho para que en un momento no se hable del dato en sí, de si puede ser verídico o no, sino que directamente se le da categoría de verdad absoluta, al igual que en cualquier disputa quiza nos falta capacidad de análisis y paciencia suficiente para ir al origen de la información y contrastarla, afortunadamente, el tiempo muchas veces viene en auxilio de quienes así obran y la información, veraz o no, termina cayendo en el olvido lo que evita que cualquier información erronea que se haya divulgado sea juzgada como tal pasados unos días ya que el foco de atención sobre la misma habrá desaparecido. Es el problema de una sociedad que vive tan deprisa que no es capaz de pararse a analizar sus errores, por eso los repiten una y otra vez.
viernes, 24 de febrero de 2012
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