lunes, 11 de julio de 2011

Reflexiones (LXV)

Señores, hemos llegado al segundo semestre del año, casualmente siempre es cuando empezará la tan ansiada recuperación, desgraciadamente esto cada día se va pareciendo más a una montaña rusa en la que cada vez que te parece que has llegado a una zona más tranquila te precipitas en una nueva cuesta abajo más larga y de forma más acelerada. Despúes de muchos años de oir la misma cantinela, parece que no por repetirla se hace más creible. Lo que está claro es que hay una clara discordancia entre la visión de la clase política y la gente de a pie. Las propuestas del 15-M tampoco aportan ninguna solución al asunto, andan entre los parches en un pantalón roto por el uso y las ideas fantasiosas y buenistas que ha demostrado el inquilino de la Moncloa que tampoco han sido de mucha ayuda, más bien lo contrario. Dentro de las más aceptables encontraríamos las tan traídas y llevadas listas abiertas que si no pueden ser consideradas la panacea si llevaría a la clase política a cambiar la forma de ejercer el poder ya que el castigo a las malas políticas recaería sobre todos y cada uno de los mandatarios al igual que el premio al trabajo bien hecho y se evitarían en gran medida los pactos contra natura y la dictaduras de un puñado de votos que actualmente soportamos.