Ahora que tenemos que asimilar que ya no estamos codeándonos con la primera clase de la UE sino ocupando uno de los vagones de cola, deberíamos de empezar a plantearnos muchos de los gastos que hasta ahora dábamos como razonables. Dentro de las reformas que se podría llevar a cabo estaría que el pago por parte del Estado a Partidos Políticos, Sindicatos y CEOE pasase a ser como el que hoy en día tienen en la declaración de la Renta Iglesia Católica y Otros fines sociales, así podríamos escoger si deseamos que se destine dinero a estas instituciones o no ya que ahora mismo los estamos financiando con cargo a los presupuestos generales del Estado. Esto supondría mayor claridad en los datos de ingresos de estas instituciones.
miércoles, 1 de junio de 2011
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1 comentarios:
Yo creo que es mucho mejor eliminar directamente los partidos políticas. Y, ya que me pongo, el estado.
Salud.
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