miércoles, 1 de junio de 2011

Reflexiones (LXIII)

Ahora que tenemos que asimilar que ya no estamos codeándonos con la primera clase de la UE sino ocupando uno de los vagones de cola, deberíamos de empezar a plantearnos muchos de los gastos que hasta ahora dábamos como razonables. Dentro de las reformas que se podría llevar a cabo estaría que el pago por parte del Estado a Partidos Políticos, Sindicatos y CEOE pasase a ser como el que hoy en día tienen en la declaración de la Renta Iglesia Católica y Otros fines sociales, así podríamos escoger si deseamos que se destine dinero a estas instituciones o no ya que ahora mismo los estamos financiando con cargo a los presupuestos generales del Estado. Esto supondría mayor claridad en los datos de ingresos de estas instituciones. 

1 comentarios:

Troglo Jones dijo...

Yo creo que es mucho mejor eliminar directamente los partidos políticas. Y, ya que me pongo, el estado.

Salud.